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Más allá del cáncer: los biomarcadores abren una nueva era para la PET

Zona horaria : Europe/Brussels

Mes : 2026-09

Deterioro cognitivo, falta de aire o inflamación persistente: síntomas similares pueden reflejar mecanismos biológicos diferentes. Identificarlos resulta esencial a medida que los tratamientos se especializan. La tomografía por emisión de positrones — PET — contribuye a este enfoque más allá de la oncología. Al localizar una diana o medir una función, conecta la biología con el órgano afectado. Los nuevos radiotrazadores amplían este enfoque, aunque sus niveles de validación siguen siendo muy variables.

Del diagnóstico de una enfermedad a la comprensión de su mecanismo

La medicina utiliza biomarcadores desde hace mucho tiempo: glucemia, troponina o proteínas inflamatorias. La imagen molecular permite explorar la acumulación de proteínas, la actividad celular o los cambios del flujo sanguíneo en los tejidos. Así complementa la información clínica y analítica.

Esta evolución invita a distinguir síntomas, lesiones y mecanismos. Una anomalía anatómica describe lo visible en un órgano; un biomarcador puede informar sobre un proceso que contribuye a esa anomalía. Ambas perspectivas deben mantenerse conectadas, pues ninguna explica necesariamente, por sí sola, todo el cuadro clínico.

Un biomarcador puede contribuir al diagnóstico, al pronóstico, a la selección del tratamiento o al seguimiento. Estas funciones no son intercambiables: la presencia de una diana no garantiza la eficacia de un medicamento; una variación de la señal no demuestra, por sí sola, un beneficio clínico.

El radiotrazador es la molécula administrada; el biomarcador de imagen es la información medida a partir de su distribución. Esta distinción exige precisar qué representa la señal y qué decisión puede orientar.

Biomarcadores sanguíneos y PET: dos niveles de información

Las extracciones de sangre facilitan las mediciones repetidas. La PET aporta información espacial: distribución y extensión de una anomalía y heterogeneidad entre tejidos. Su combinación debe responder a una pregunta clínica, sin multiplicar sistemáticamente las pruebas.

Las recomendaciones de la Alzheimer’s Association de 2025 se refieren a pacientes con deterioro cognitivo objetivo evaluados en atención especializada. Proponen una prueba sanguínea de triaje si su sensibilidad alcanza al menos el 90% y su especificidad al menos el 75%. Una prueba que alcance al menos el 90% en ambos parámetros puede sustituir a la PET de amiloide o a los biomarcadores del líquido cefalorraquídeo. Estas recomendaciones son condicionales, con una certeza de la evidencia baja; no se extienden al cribado de personas asintomáticas. Recomendaciones sobre biomarcadores sanguíneos, 2025. Fuentes: https://alz-journals.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/alz.70535

La elección depende, por tanto, del rendimiento de la prueba realmente utilizada, de la probabilidad preprueba de enfermedad y de la incertidumbre restante. Un resultado analítico no elimina la necesidad de una evaluación clínica.

Los biomarcadores de laboratorio y la imagen aportan información complementaria; su combinación depende de la pregunta clínica.

Alzheimer: el paso hacia una interpretación biológica de la enfermedad

Tres trazadores de amiloide cuentan con autorización de comercialización europea: [¹⁸F]florbetapir, Amyvid, desde el 14 de enero de 2013; [¹⁸F]florbetabeno, Neuraceq, desde el 20 de febrero de 2014; y [¹⁸F]flutemetamol, Vizamyl, desde el 22 de agosto de 2014. Exploran la densidad de placas neuríticas de β-amiloide en adultos con deterioro cognitivo evaluados por posible Alzheimer u otras causas. La prueba complementa la evaluación clínica; una captación positiva no basta para establecer el diagnóstico. EMA: Amyvid, Neuraceq, Vizamyl. Fuentes: https://www.ema.europa.eu/en/medicines/human/EPAR/amyvid ; https://www.ema.europa.eu/en/documents/product-information/neuraceq-epar-product-information_en.pdf ; https://www.ema.europa.eu/en/medicines/human/EPAR/vizamyl

Los criterios de uso apropiado publicados en enero de 2025 encuadran la PET de amiloide y tau según los escenarios diagnósticos y terapéuticos. No justifican una solicitud automática ante cualquier queja de memoria. Criterios Alzheimer’s Association/SNMMI, 2025. Fuentes: https://doi.org/10.1002/alz.14338

Para tau, [¹⁸F]flortaucipir, Tauvid, está autorizado en Estados Unidos desde el 28 de mayo de 2020 y en la Unión Europea desde el 22 de agosto de 2024. La indicación europea se refiere a la distribución neocortical de agregados neurofibrilares de tau en adultos con deterioro cognitivo evaluados por posible Alzheimer, como complemento de otras evaluaciones. FDA y EMA: Tauvid. Fuentes: https://www.accessdata.fda.gov/drugsatfda_docs/appletter/2020/212123Orig1s000Ltr.pdf ; https://www.ema.europa.eu/en/medicines/human/EPAR/tauvid

Más allá del Alzheimer: observar las sinapsis y las proteínas patológicas

[¹⁸F]SynVesT-1 se dirige a la proteína de las vesículas sinápticas SV2A. Su primera evaluación en humanos, publicada en línea en 2020 y en el volumen de 2021, estableció la viabilidad de esta imagen. La señal informa sobre una diana sináptica; no cuenta directamente las neuronas. Su uso sigue siendo principalmente de investigación. Naganawa y colaboradores. Fuentes: https://doi.org/10.2967/jnumed.120.249144

Para la alfa-sinucleína, el estudio de Smith y colaboradores, publicado en 2023, mostró una captación de [¹⁸F]ACI-12589 característica de la atrofia multisistémica, pero limitada en la enfermedad de Parkinson esporádica. Una diana proteica común no garantiza, por tanto, un rendimiento idéntico entre enfermedades. Nature Communications, 2023. Fuentes: https://www.nature.com/articles/s41467-023-42305-3

Estos enfoques podrían precisar los mecanismos que coexisten en un paciente. Su utilidad clínica aún requiere validaciones que vayan más allá de la mera visualización de una señal.

Ilustración conceptual: amiloide, tau y sinapsis son dianas distintas. Las líneas de conexión no indican localizaciones anatómicas específicas; no se trata de una imagen de paciente, una cronología ni una comparación cuantitativa.

En cardiología, el biomarcador puede ser una medida de función

El flujo sanguíneo miocárdico y su reserva bajo estrés son biomarcadores funcionales. La PET de perfusión puede cuantificarlos más allá de una comparación visual entre territorios. Las guías ESC de 2024 sitúan este enfoque en la caracterización de la isquemia, la valoración del riesgo y la medición del flujo miocárdico, según la probabilidad clínica y los recursos disponibles. Guías ESC, 2024. Fuentes: https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehae177

Sin embargo, una reserva reducida no identifica una causa única: deben valorarse conjuntamente la enfermedad coronaria epicárdica, la afectación microvascular y las condiciones hemodinámicas. El interés de la medición reside en esta interpretación integrada con la anatomía y los síntomas.

Por ello, la formulación de la pregunta dirigida al especialista en medicina nuclear cobra especial importancia. Buscar isquemia y comprender el origen de una limitación funcional no son exactamente el mismo proceso; un resultado cuantitativo debe situarse en el contexto que motivó la prueba.

[¹⁸F]flurpiridaz, Flyrcado, fue autorizado por la FDA el 27 de septiembre de 2024 para la PET de perfusión miocárdica en reposo o bajo estrés farmacológico o de esfuerzo, para evaluar isquemia e infarto en adultos con enfermedad coronaria conocida o sospechada. Se incorpora a un ámbito que utiliza, entre otros, [⁸²Rb]rubidio y [¹³N]amoníaco. FDA: indicación y carta de autorización. Fuentes: https://www.fda.gov/drugs/news-events-human-drugs/fda-approves-imaging-drug-evaluation-myocardial-ischemia-and-infarction ; https://www.accessdata.fda.gov/drugsatfda_docs/appletter/2024/215168Orig1s000Ltr.pdf

La PET puede explorar una función ya medible en la clínica o un mecanismo tisular todavía en proceso de validación.

Amiloidosis cardíaca: elegir la técnica adecuada, no necesariamente la más nueva

El documento de posición de la ESC de 2021 recuerda el papel de la gammagrafía con trazadores óseos, con confirmación tomográfica de la captación miocárdica. Una captación de grado 2 o 3 puede contribuir a un diagnóstico no invasivo de amiloidosis por transtiretina en un contexto compatible, tras excluir una anomalía monoclonal mediante las pruebas adecuadas. Una anomalía monoclonal exige otro abordaje, en particular para distinguir AL de ATTR. No se trata de PET. Documento de posición de la ESC sobre amiloidosis cardíaca, 2021. Fuentes: https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehab072

La novedad de una técnica no es, por tanto, su principal criterio de valor. Debe aportar información útil frente al itinerario diagnóstico ya validado.

Inflamación: la FDG conserva un papel central

La [¹⁸F]fluorodesoxiglucosa, o [¹⁸F]FDG, conserva un papel clínico importante en infección e inflamación. Las recomendaciones EANM/SNMMI, versión 2.0, se publicaron en línea en 2024 y en el volumen de 2025. La señal refleja actividad metabólica, sin identificar por sí sola una infección ni su causa. Recomendaciones EANM/SNMMI. Fuentes: https://doi.org/10.1007/s00259-024-06915-3

La glucemia, los tratamientos, la preparación y el tiempo hasta la adquisición condicionan su interpretación. La captación puede ser inflamatoria, infecciosa, tumoral o fisiológica.

La sarcoidosis cardíaca ilustra esta dependencia del protocolo: una supresión insuficiente del consumo fisiológico de glucosa del miocardio puede dificultar la interpretación. La PET busca inflamación activa; su interpretación se integra con los datos de perfusión, la resonancia magnética y el contexto clínico. Una captación difusa no debe considerarse automáticamente patológica. EANM/SNMMI, sección de sarcoidosis. Fuentes: https://doi.org/10.1007/s00259-024-06915-3

Para las vasculitis de grandes vasos, la actualización EULAR de 2023, publicada en el volumen de 2024, recomienda la ecografía como primera prueba ante sospecha de arteritis de células gigantes, incluyendo las arterias axilares. La PET o la resonancia magnética son alternativas. Ante sospecha de recaída, la imagen puede ayudar cuando los marcadores inflamatorios son poco fiables; no constituye un seguimiento sistemático de todos los pacientes. Recomendaciones EULAR. Fuentes: https://doi.org/10.1136/ard-2023-224543

Fibrosis: observar la actividad que forma la cicatriz

Una fibrosis establecida y un proceso fibrosante activo no son la misma realidad. Los inhibidores de la proteína de activación de fibroblastos, o FAPI, exploran una diana asociada a los fibroblastos activados. Su desarrollo no oncológico se centra, entre otros ámbitos, en el pulmón y el remodelado cardíaco.

En un estudio exploratorio publicado en 2024, cuatro pacientes con enfermedad pulmonar intersticial avanzada se sometieron a PET con [⁶⁸Ga]FAPI-46 antes del trasplante pulmonar. El análisis de muestras de tres pacientes mostró una correlación entre captación y expresión inmunohistoquímica de FAP. Este pequeño tamaño muestral respalda una validación biológica inicial, sin demostrar que un tratamiento guiado por esta imagen mejore el pronóstico. Hotta y colaboradores, 2024. Fuentes: https://doi.org/10.2967/jnumed.124.268351

El estudio de Barton y colaboradores, publicado en febrero de 2025, combinó [⁶⁸Ga]FAPI-46 y resonancia magnética después del infarto. Explora la distribución y evolución de la activación fibroblástica, distintas de la cicatriz visualizada mediante realce tardío. Es investigación sobre remodelado, no una indicación sistemática de PET tras un infarto. JACC, 2025. Fuentes: https://doi.org/10.1016/j.jacc.2024.10.103

La captación de FAPI no mide toda la fibrosis. La reparación tisular y los procesos benignos también pueden activar los fibroblastos. La interpretación exige, por tanto, correlación anatómica y clínica; una zona de captación no equivale automáticamente a enfermedad progresiva. Errores de interpretación y captaciones no tumorales, 2022. Fuentes: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9157730/

La pregunta de investigación es ahora si esta información complementa de forma útil las medidas estructurales y funcionales, y en qué situaciones. Para el seguimiento también habrá que determinar el significado de una variación de la captación: evolución de la diana, efecto del tratamiento o diferencia de medición. Esta etapa separa la validación biológica de un marcador de su validación como herramienta de decisión.

La actividad fibroblástica y la extensión de las lesiones estructurales aportan información diferente; una señal FAPI no equivale a medir toda la fibrosis.

Infección: acercarse al microorganismo

Antes de los nuevos trazadores, la endocarditis ya constituye una aplicación importante de la PET con [¹⁸F]FDG para la toma de decisiones. Las guías ESC de 2023 la integran en la imagen multimodal de una posible endocarditis sobre prótesis valvular. También puede considerarse ante una posible infección relacionada con un dispositivo electrónico cardíaco implantable. La prueba complementa la ecocardiografía y la microbiología; no las sustituye. Guías ESC sobre endocarditis, 2023. Fuentes: https://www.escardio.org/guidelines/clinical-practice-guidelines/all-esc-practice-guidelines/endocarditis/

La exploración extracardíaca puede buscar focos infecciosos a distancia. La interpretación debe tener en cuenta los cambios posoperatorios y el contexto: no toda captación alrededor de un material implantado es una infección. La estrategia requiere discusión multidisciplinar, especialmente cuando las pruebas iniciales siguen siendo equívocas. EANM/SNMMI, versión 2.0. Fuentes: https://doi.org/10.1007/s00259-024-06915-3

El [¹⁸F]fluorodesoxisorbitol, o [¹⁸F]FDS, explora una vía diferente: determinados mecanismos microbianos en lugar de la sola respuesta del huésped. Un estudio prospectivo publicado en 2021 evaluó este enfoque en infecciones por Enterobacterales y en situaciones de control. Estos resultados siguen formando parte del desarrollo clínico. Ordonez y colaboradores, 2021. Fuentes: https://doi.org/10.1126/scitranslmed.abe9805

En 2025, Ruiz-Gonzalez y colaboradores combinaron trabajos preclínicos y una primera evaluación en nueve pacientes con sospecha de infección invasiva por mohos, de los cuales cuatro tenían una infección confirmada. Esta prueba de concepto no convierte al FDS en un detector universal de bacterias u hongos. La identificación microbiológica y la sensibilidad a los tratamientos siguen siendo esenciales. Nature Communications, 2025. Fuentes: https://doi.org/10.1038/s41467-025-61700-6

El reto es precisar cuándo sería realmente útil disponer de información no invasiva adicional: un foco difícil de muestrear, lesiones múltiples o discordancia entre pruebas. Los primeros estudios no permiten extrapolar el rendimiento a todos los microorganismos, todas las localizaciones infecciosas o todos los pacientes inmunodeprimidos.

De Europa al resto del mundo: un desarrollo a distintas velocidades

La validación científica, la autorización de comercialización, la disponibilidad y la financiación son etapas distintas. Una publicación no constituye una autorización; esta no garantiza el suministro ni la financiación en todos los países.

También es necesario razonar por indicación. La autorización de un trazador cerebral no valida automáticamente su uso en otro órgano. El acceso en investigación en un centro experto no significa uso habitual.

Para el médico remitente, la solicitud debe precisar la pregunta clínica y el trazador previsto. Para el paciente, la información útil incluye lo que la prueba podrá realmente establecer y las incertidumbres que persistirán después del resultado.

El resumen recoge los ejemplos presentados; no constituye un inventario mundial exhaustivo de autorizaciones.

Grado de desarrollo de un vistazo Amiloide cerebral — [¹⁸F]florbetapir, [¹⁸F]florbetabeno, [¹⁸F]flutemetamol — Autorización de comercialización en la Unión Europea, según las indicaciones definidas. Tau cerebral — [¹⁸F]flortaucipir — Tauvid: autorizado en Estados Unidos en 2020 y en la Unión Europea en 2024, según las indicaciones definidas. Perfusión miocárdica — Flujo sanguíneo y reserva de flujo; [¹⁸F]flurpiridaz — Uso clínico establecido de la PET de perfusión; Flyrcado autorizado en Estados Unidos en 2024. Infección e inflamación — [¹⁸F]FDG — Usos clínicos regulados por recomendaciones; señal inespecífica, protocolo determinante. Sinapsis y alfa-sinucleína — [¹⁸F]SynVesT-1, [¹⁸F]ACI-12589 — Investigación; rendimiento dependiente de la enfermedad y de la diana. Activación fibroblástica — FAPI, incluido [⁶⁸Ga]FAPI-46 — Investigación clínica en las indicaciones no oncológicas presentadas. Determinadas infecciones microbianas — [¹⁸F]FDS — Desarrollo clínico; no es una prueba universal de infección.

Lo que marcará la diferencia para los pacientes

El valor de un biomarcador reside en la incertidumbre que puede resolver. Antes de orientar un tratamiento, debe ser reproducible, estar validado en la población correspondiente y compararse con las pruebas disponibles.

Para la PET fuera de la oncología, el objetivo es transformar información biológica localizada en una decisión útil. La discusión entre especialidades sigue siendo indispensable para interpretar la señal, sus limitaciones y sus consecuencias concretas para el paciente.